sábado, 22 de febrero de 2020

123 días respirando tabaco


Las proezas nocturnas 
son derrotas de día.
Soy un aeropuerto - Mucho.

Lo bueno y lo malo vienen del mismo lugar,
un lugar en lleno de ratas
donde toco a las ratas
hablo con las ratas.

Estoy tan cerca de quien fui, 
como si a los veinte hubiese un apagón
pudieses vivir la ilusión de ir convirtiéndote en alguien 
 -208 viernes (aprox)-
a los veintimedios volver justo al mismo sitio oscuro.

La vida es encontrarte varias veces contigo misma, 
después de tanto tiempo,
saludarte en el ascensor,
contener el noble impulso de invitarte
a tomar algo, compartir secretos.
Eso no va a funcionar.

Madurar será aprender a no llenar los huecos imposibles
de los estómagos,
ignorar a las ratas
a tientas;
pero yo lo he hecho todo tan mal
como era humanamente posible.
Las ratas están cansadas,
yo también.

‘No podía no respirar’,
te lo contaré cuando llegue el momento,
cuando las puertas del ascensor vuelvan a cerrarse

y me haya callado lo felices que fuimos
lo bien que lo hice.

sábado, 23 de noviembre de 2019

sábado 1:48

te voy a hacer caso,
me voy a acostar pronto

no como la noche que esperé a que volvieses
de andar en círculos con un desconocido
porque éramos iguales

me ha gustado hablar contigo
porque me recuerdas que los fantasmas existen
y que te traen una mantita
a veces

no quiero recuperar viejos hábitos
enseñarle mi casa a nadie más

por eso voy a acostarme ahora
apagar las luces,
encontrar la postura

y a pensar que este sábado por la noche
si en la calle alguien gritara socorro, ayuda
nadie le entendería

nadie le entendería

en una fiesta es imposible salvarse

pero yo encontraré la postura.





martes, 5 de noviembre de 2019

ígnea

a lo mejor me he equivocado,
y no es noviembre
tan oscuro como el sótano de un domingo
desde el sofá sabiendo perfectamente
quién va a ser el asesino,
y aún queden
meses duros
como la pulcritud
en los que verte delante
estudiar piedras
mientras bebo
agua del grifo

y a lo mejor
el próximo verano es un ensayo
que estamos preparando ahora
y para siempre

y a lo mejor
te difuminas como el calor
cuando Madrid se vacíe
dentro de un pequeño
bulto enfermo
-no aún-

y a lo mejor
para entonces
las montañas
serán recuerdos
que no me dejarán verte

gracias a santo tomás de aquino

cuando tengas la vida ya hecha

viernes, 1 de noviembre de 2019

imagino que te quedas dormida en el frío crudo,
que te congelas, que a tientas buscas
mi número en tu móvil
pero no te acuerdas
de mi nombre

fantaseo con la idea de que el daño que me hiciste
es un tobogán que en hélice me lleva a mi madre,
que se enganchan tus ojos a los chorros de agua
que en mí limpiaron paradigmas y cubiertos

a lo mejor estoy muy equivocada,
o son ensoñaciones complejas,
pero me veo flotando
entre un millón de luces
que podrían ser del cielo
o tu gimnasio
y te escucho cantar canciones de paz
mientras mastico pipas tijuana
y sonríes desde el espectro

pero yo no cambio la cara

te oigo mascullar desde una tierra estéril

me has hecho daño mucho antes de conocerme
mucho después

pasaré los próximos años enamorada de ti
suponiendo en el crujido de las hojas
un casi-portazo

y creceré,
sólo hacia adentro

lo comprobaré un día de mayo,
mucho más vieja

no entiendo qué viste en mí
para decidir que yo sería
la carne picada
en la que no te da miedo
encontrar un hueso

pero yo también soy el hueso

yo soy las dos cosas,
de hecho,
no sé a qué ser malvado le estoy escribiendo

en cualquier caso, antes
fuimos íntimos.