lunes, 22 de febrero de 2016

Cosas que me recuerdan a ti.

(1 de noviembre de 2015).

Cuando alguien habla mal de mi acento
la primera palabra del diccionario
zozobra
vocativo
la mitología griega
la literatura universal
los debates de los viernes
el tumulto ajeno
una persona quedando dormida
encima de otra muy quieta
muy quieta
muy quiet

El dolor en el estómago
el neón color feria
que parezca mentira
los cinco minutos después de perder
el casco antiguo de mi zona de confort
la moraleja de las fiestas
las 3 de la mañana
las 4, con mala suerte
la gente que se gusta
necesito ducharme
que los demás no me quieran
la decepción
'¿qué le pasa a Irene?'
no recordaré nada al día siguiente
esa sensación
el patito feo
la oveja negra
Peter Pan
Pandora
orina infecta
entre dos coches
la sangre
tirar del hilo
un vestido de mi hermana
cualquier humo que no sea de tabaco
un detergente que robé en la sudadera de otro
yo en la cocina de madrugada 
la ropa del Bershka
morder la herida y disfrutarlo
los campos de Níjar
minas
girasoles
desiertos
y aquella mañana
una playa completamente vacía
una chaqueta blanca manchada de colacao
meciéndose en el viento
el olor a mar
---suspiro---

Jaén
tener la nariz colorá
el olor a castaña asada
diciembre en general
abril ya no
el ángulo que no ven
y me da rabia
barrio y purpurina
que se me quede grande
un pantalón
corretear
que nadie venga a pillarme
mirar hacia atrás
la primera lágrima de todos los llantos
un cerro
un conejo
una cancioncilla estúpida
y mil más
la Sucesión de Fibonacci
lo que uno no elige
prometer no dormirme
ver cómo me duermo
a pesar de todo
la microeconomía
el diez
el etanol
dicho de otra forma
palabras que inventamos
un garaje de ensueño
pero sólo porque lo olvido
los bancos que regalaban cosas
los bancos en los que me dejé
casas
libros
historias
la voz de Zahara
lo que se me escapa pero intuyo
el sol creciente en el autobús
los mediodías de Albal
la marca registrada
tatuaje
una putada
un casus belli
el suelo de los baños
frío
los ojos cansados
los ojos bonitos
los ojos jamás
y rasgados
en mi cabeza
al escribir esto
un programa malo que ya no existe
una serie de veinte minutos
un chiste que me invento
porque soy feliz
(también eso
no te creas)
el abrazo de después
de que me salgan mal las cosas
la culpa
la culpa
sentir el tacto de un azulejo roto
la culpa
Peñíscola, cuando vayamos
paso a paso el big bang
la sonrisa de Leonardo
DiCaprio
un descampado que da a una ventana
un sitio en el que nacen
tulipanes feligreses
corona en el vientre
reír absurdamente por la calle
sola
apretando
rojo invierno
en cada estación
y todas las vueltas que da la vida.





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