jueves, 24 de mayo de 2018

una canción de leiva lo decía mejor.

quiero estar debajo del rayo cuando suene
para apreciar la suerte en los ojos del gato cuando caiga
en la cuenta de por fin haber muerto de un miedo terrible
antes que de cualquier cosa natural y lógica.


no me acuerdo de nada, pero el aire huele
a acera mojada, y esa sensación
me está destrozando el páncreas


no quiero volver a oírte, cerrar puertas, matar amigos
no quiero volver a escribir basura hasta que no haya aprendido
a leer, abrir rendijas, reanimar anónimos


y no a ti

que te hice electroshock sin descanso

hasta que por fin conseguí

que me partiera en dos.



domingo, 25 de marzo de 2018

Yugoslavia.

No he comido hoy
así es más ligero el cuerpo.

He descubierto las siete indiferencias
voy a mandarlas al periódico porque quiero un trabajo
que me adule, me explote y me haga olvidar que estoy viva
una regla que me sirva para no pensar qué hay más allá de la escuadra
la perfecta curvatura de las noches que no duermo
los días en los que me dedico a angustiarme.

Porque podría estar haciendo algo más productivo
escribiendo para otros crucigramas, sudokus, sopas de
pollo con mi toque personal y secreto.

No sé, algo de eso
que me convierta en lo más parecido a una mujer de revista
que me venere, me consuma, me engañe sin que me dé cuenta

no me deje tiempo ni para acordarme de que es la hora de la comida.

martes, 6 de marzo de 2018

Nódulo pulmonar.

He escrito lo suficiente sobre el amor como para no haber explicado nada

es mitad: perdón, hice muchas cosas mal

y mitad: gracias, no me importa lo mal que lo hiciste.

Me dan igual las veces que anidé en jaulas de cristal
mi instinto tibio, porque

respiras cerca, y

el aire que desechas, yo lo quiero dentro de mí

tan dentro
que no pueda contárselo a nadie

y afuera, en la tele, en los libros, en la calle
mientras siguen jurando los otros
que sin oxígeno la vida no funciona

dentro, cariño, yo estoy muerta de la risa.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Vivíamos en una burbuja
agua caliente, antípoda de la tierra sucia
sustancia de azúcar, feria infancia, gesto de leche
mar adolescente baila en la memoria hasta acariciar la roca
mensaje sin botella no se rompe, 'quédate', y te quedas, porque de irte
¿a dónde sería? el mundo es un globo y tú lo sujetas; lo vuelas como un cometa
lo ves cada ochenta años, y cada ochenta vidas pasa: pedí ochenta deseos en un 
segundo, tercero, cuarto, novecientos días consecutivos con el sol en la cara
percutiendo el pompero, adorando a la piel humana, las manos ásperas
te recuerdo conduciendo canciones pop azul turquesa
y en la carcajada en la que de repente se expandió
tu peca del labio donde el universo decide
que empieza



y ahí explota

un día: PAM

todo el chicle en el pelo.