martes, 5 de diciembre de 2017

impronta

nos hemos perdonado durante estos meses
porque compartimos una especie de fe
en peligro de extinción
[de verdad lo creo]

he aprendido a paladear el sabor amargo
del agua infectada con suma compostura

cada día escucho una nueva propiedad del té
que va a salvarnos la vida

no queda en el mundo enfermedad no noqueada
por los beneficios de tomarse uno, pero
hay que brindar primero

a lo mejor ya no queda nadie que me tatuó
con fuego la curvatura del cuerpo, Mildred
pero tú me dices que es por eso por lo que
nunca vamos a morirnos, y yo sé que es por eso
por lo que nunca nos moriremos

creerte es ver correr justo enfrente de mí a un lince ibérico
lo único mío del milagro será la ocurrencia
de cerrar fuerte los ojos y
pedir un deseo

somos un 70% ir a parar al mar, [y yo de verdad creo]
que tú podrías pararlo

segura de que después de perderlo de vista
aquel lince siguió corriendo.





lunes, 13 de noviembre de 2017

Otra enfermedad crónica.

La otra noche quise salir de aquí
mis brazos lo saben, he tenido que cortarme
las uñas.

Escribo esto porque no estoy bien
mitad nota de socorro
mitad canción de ayuda.

Lo que me pasa ya me pasó antes
y tengo la horrible sensación
de no haber aprendido nada

y sin embargo, la horrible sensación
de que lo que me atormenta ahora
me atormenta el doble.

Tengo la horrible sensación
de que el sitio de mis primeras pesadillas
era el lugar más terrible en el que jamás
hubiese querido estar, pero ya estaba
sólo tenía que cerrar los ojos

y sin embargo, la horrible sensación
de que para escapar ahora
sólo puedo cerrar los ojos.

Tengo la horrible sensación de que la persona que conseguí ser
donaba serotonina en los bares a personas que hoy sujetan flores
con un mazacote marmoreo de por medio.

Tengo la horrible sensación de ser
cero positiva y haberme contagiado
en la más profunda intimidad.

Tengo la horrible sensación de que para ser capaz vomitaré
cuatro meses seguidos, y dejaré de hacerlo
por error

un error mucho mejor
muchísimo mejor que este
porque para algo estudié publicidad.

Y escribo esto porque estoy en un autobús
un domingo de vuelta, a las seis de la tarde
aunque ya es de noche, y este momento es lo que siento
esta es la horrible sensación que tuve, que siempre tengo
y que ahora sé que de una manera u otra
va a acompañarme el resto de mi vida.


sábado, 28 de octubre de 2017

miedo 2

La vida es muy rara, dios, todo
lo que aprendí en el colegio era tan mentira
que a veces es cierto
a la España le han quitado un trozo, pero sigue siendo
importante escuchar lo que los demás tienen que decir
estoy segura
si había 1 probabilidad entre 3
de que algo me saliera bien, me salió mal
5 veces y, sin embargo, a la primera me salió
mejor todavía, increíble, no lo puedes entender
cada vez estoy en sitios en los que la gente
es más parecida a mí, y cada vez es más difícil
hacer amigos
sigue pasando
que para votar
se levanta la mano
y ahora me parece tan injusto
porque los palos en las urnas
son los papeles que nos faltan
y sin papeles ya nunca recibiré
las cartas que soñé tan fuerte
que llegarían desde Auckland
cuando ya no vivieras aquí.

viernes, 27 de octubre de 2017

miedo 1.

Yo no quiero hablar del pan por no tener
el valor suficiente -que es el pan-
y porque tengo miedo:

de la verdad incluso antes de que se convierta en bacteria
del tiempo, de la vida, del fracaso
de la gente y
del IBEX
del trozo verde de los ojos que no son verdes
del no -que es el pan-
de las migas que se te caen al suelo y
de tus excusas, de las mías
del defecto rojizo como una señal de STOP
de las señales enroscadas al cuello como el cáncer: indoloras, invisibles
de la advertencia
de la muerte fría
del hacerme daño
de la pelea en silencio
de no poder demostrar
de tu rastro en mi cocina, vacía
del pulso del médico cuando no escribe
de la vela a la que le da el viento y no navega: se apaga
del cielo cuando piensa en funerales
de lo que ocurre con la complicidad
de la luz que entra en el aulario a las tres y media
de las tres de la tarde y treinta y uno
de la luz que no entra, de tu risa en mi memoria
del sol en el recuerdo oxidado como alambre
del tender a llamar la atención un día de lluvia
del no saber
del saber demasiado y
de verdad
no de no volver a ser feliz, coger las riendas, planear secuestros
no de los aviones ni de la velocidad limpia
ni del vino que traspasa los papeles ni de que
ya sabes, no haya sido cierto nada
ni de haber perdido todas esas cosas, ni siquiera
de que algún día se vayan las personas
sino del día en el que esas personas
ya no estén.